La chica del tren, de Paula Hawkins: reseña y opinión

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Hay libros que te gustan y libros que directamente secuestran tu capacidad de hacer cualquier otra cosa hasta que los terminas. La chica del tren fue de los segundos.

Yo podía tener cosas que hacer, responsabilidades, una vida que atender… daba igual. Necesitaba saber qué demonios había pasado y no podía parar de leer.

La chica del tren —Paula Hawkins

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Y eso tiene bastante mérito porque aquí seguimos a Rachel, una protagonista que no solo no sabe exactamente qué está pasando, sino que a veces tampoco sabe qué hizo ella misma. Maravilloso. Nada como intentar resolver un misterio de la mano de una mujer que tiene lagunas en sus propios recuerdos.

La chica del tren fue el libro que convirtió a Paula Hawkins en un fenómeno mundial y, después de leerlo, entiendo perfectamente por qué. Es un thriller psicológico tremendamente adictivo, lleno de personajes complicados, secretos y una estructura que te hace pensar constantemente que ya entendiste todo.

No entendiste nada. Sigue leyendo.

¿De qué trata La chica del tren?

Rachel toma todos los días el mismo tren y, durante el trayecto, observa una casa en la que vive una pareja que ella ha convertido mentalmente en el matrimonio perfecto.

No los conoce de nada, claro. Pero eso es un detalle menor cuando tienes imaginación y demasiado tiempo mirando por una ventanilla.

Rachel les inventa nombres, imagina cómo es su relación y construye alrededor de ellos una vida perfecta que contrasta bastante con la suya. Hasta que un día ve algo desde el tren que rompe por completo esa fantasía.

Poco después, una mujer desaparece.

Y Rachel termina involucrándose en una investigación en la que hay un pequeño inconveniente: sus propios recuerdos no son precisamente una fuente fiable.

Agatha ya había puesto el tren en marcha

Y aquí tengo que hacer una pequeña parada porque, después de haber leído El tren de las 4:50, de Agatha Christie, ya no puedo pensar en el comienzo de La chica del tren de la misma manera.

En la novela de Christie, todo empieza también desde la ventanilla de un tren: una mujer presencia un estrangulamiento en otro tren que circula en paralelo. Denuncia el crimen, pero cuando la policía no encuentra ningún cadáver, el asunto parece destinado a quedarse ahí. Por suerte, la testigo conoce a Miss Marple. Y si hay algo que sabemos es que Miss Marple no va a dejar un asesinato sin resolver porque a la policía no le aparezca el muerto.

En La chica del tren no tenemos exactamente el mismo misterio, claro, pero el punto de partida te hace pensar inmediatamente en Christie: una mujer mira por la ventanilla de un tren, ve algo que no debería haber visto y esa observación termina metiéndola de lleno en una investigación.

Caballero, ¿es que Agatha inventó todos los tropos?

Cada vez que leo más a Christie me pasa lo mismo: encuentro una premisa que me parece tremendamente moderna y de pronto descubro que Agatha ya estaba jugando con algo parecido hace más de medio siglo.

Mi opinión sobre La chica del tren

Lo que me fascinó de La chica del tren es lo rápido que me atrapó. Paula Hawkins construye el misterio de una forma en la que constantemente te está dando algo: una sospecha nueva, un recuerdo que cambia lo que creías saber, otro personaje que empieza a oler raro… y cuando quieres darte cuenta llevas cien páginas más.

Ese es exactamente mi tipo de thriller.

Además, Rachel me parece una protagonista perfecta para esta historia precisamente porque es un desastre. Bebe hasta sufrir apagones, tiene partes de su vida que no consigue reconstruir y carga con una obsesión bastante poco saludable con su pasado. Así que estamos intentando descubrir la verdad a través de alguien que ni siquiera puede confiar completamente en su propia versión de los hechos.

Niña, ¿qué podía salir mal?

Y por si Rachel no complicara suficientemente las cosas, la historia está narrada por tres mujeres: Rachel, Megan y Anna. Al principio parecen piezas separadas, pero poco a poco empiezas a descubrir hasta qué punto sus vidas están conectadas.

Ahí está una de las cosas que mejor hace Hawkins: darte información sin darte necesariamente respuestas.

Los cambios de narradora y los saltos temporales van completando el rompecabezas poco a poco. Cada vez que aparece una pieza nueva, tienes que recolocar las anteriores, así que pasé buena parte del libro sospechando, descartando sospechas y volviendo a sospechar de gente que ya había descartado.

Un thriller psicológico haciendo su trabajo.

También me gustó mucho que los personajes fueran tan imperfectos. Aquí no hay demasiada gente tomando decisiones ejemplares y agradezco profundamente que nadie me pidiera que eligiera al ciudadano del año. Son personajes complicados, contradictorios y, por momentos, bastante frustrantes, pero precisamente por eso funcionan dentro de esta historia.

Ahora bien, tengo una cuenta pendiente con el final.

Después de todo lo bien que la novela va construyendo el misterio, sentí que el desenlace se precipitó. Pasamos de una historia que se había tomado su tiempo para colocar las piezas a un final mucho más acelerado y con algunas situaciones que me parecieron demasiado hollywoodienses.

Yo estaba ahí pensando: Paula, llevamos todo este libro juntas. No había necesidad de correr ahora.

Pero aquí está lo importante: ese final no cambia que me bebí el libro.

No podía parar de leer. Necesitaba saber qué había pasado, quién mentía, qué recordaba Rachel correctamente y qué pieza me faltaba. Y para mí, cuando un thriller consigue eso, ha hecho gran parte de su trabajo.

Por eso, aunque tengo mis problemas con el desenlace, La chica del tren es un libro que superrecomiendo.

📌 Veredicto

Megaadictivo.

La chica del tren me tuvo completamente enganchada intentando reconstruir un misterio junto a una protagonista que apenas podía reconstruir su propia noche anterior.

¿El final? Para mí, demasiado precipitado y un poquito «Hollywood, cálmate».

¿Todo lo anterior? Una página más, otra página más y de repente se acabó el libro.

Si buscas un thriller psicológico que realmente cueste soltar, este sigue siendo una recomendación facilísima para mí.

🔎 ¿Qué vas a encontrar en La chica del tren?

🚆 Un misterio que comienza desde la ventanilla de un tren
🧠 Una narradora muy poco fiable
👩 Tres mujeres cuyas historias empiezan a conectarse
🧩 Recuerdos incompletos y saltos temporales
🍷 Adicción, obsesión y relaciones bastante desastrosas
🔍 Sospechas que cambian constantemente
📖 Ritmo de «un capítulo más y ya» —mentira, van a ser cinco—
🎬 Un final que, para mí, pisa demasiado el acelerador

Si quieres seguir leyendo a la autora, puedes ver también mi guía de los libros de Paula Hawkins, donde te cuento cuáles he leído y cuáles recomiendo.

💬 Te leo en comentarios

¿Te gustan los thrillers con narradores en los que no sabes si puedes confiar o te desesperan?

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Emma Glondys

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