Si todavía no te has convencido de que ser mujer en un mundo de hombres no es nada fácil, necesitas leer En el lado salvaje. Pero te advierto desde ya:
Hay hoteles en los que una entra y automáticamente quiere quedarse. El Hotel Bertram es uno de ellos. Sillones cómodos, té inglés, pastas recién hechas, servicio impecable y una pila