En el Hotel Bertram, de Agatha Christie: Reseña, Opinión y Final Explicado

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Hay hoteles en los que una entra y automáticamente quiere quedarse.

El Hotel Bertram es uno de ellos.

Sillones cómodos, té inglés, pastas recién hechas, servicio impecable y una pila de ancianas respetables que parecen llevar sentadas allí desde 1920.

Todo precioso.

Demasiado precioso.

En el hotel Bertram, Agatha Christie

En el hotel Bertram, Agatha Christie

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Y ya ustedes saben que cuando Agatha Christie te enseña un lugar donde todo el mundo parece respetable, lo mejor es empezar a sospechar hasta del que sirve el té.

Pero En el Hotel Bertram me sorprendió por otra razón: yo entré esperando encontrarme un misterio de Miss Marple y durante una buena parte del libro ni siquiera sabía cuál era el misterio.

Y, contra todo pronóstico, me encantó.

¿De qué trata En el Hotel Bertram?

Miss Marple viaja a Londres para pasar unos días en el Hotel Bertram, un lugar que conoció cuando era joven y que parece haberse quedado detenido en el tiempo.

Por allí pasan clérigos, militares retirados, ancianas respetables y gente de la alta sociedad. Todo funciona con una perfección casi sospechosa.

Y en medio de aquello está Miss Marple.

Sentada.

Mirando.

Que después de leer suficientes libros de Christie una aprende que pocas cosas son más peligrosas que tener a esa señora sentada en una esquina sin hacer aparentemente nada.

Entre los huéspedes también conocemos a Elvira Blake, una joven a punto de heredar una importante fortuna, y a su madre, Bess Sedgwick, que desde que apareció me pareció muchísimo más interesante de lo que probablemente debería.

Mientras tanto, la policía investiga varios sucesos que aparentemente no tienen nada que ver con el hotel.

Aparentemente.

Aquí el cadáver se hace esperar

Esta fue una de las cosas que más me sorprendió.

Christie normalmente no pierde demasiado tiempo: aparece un muerto y a investigar.

Aquí no.

El asesinato tarda muchísimo en llegar.

Y yo estaba leyendo como:

Agatha, mi amor, ¿vamos a matar a alguien o qué?

Pero lo curioso es que no me aburrí.

No sabía quién iba a morir. No sabía cuándo. Ni siquiera tenía completamente claro qué demonios estaba investigando.

Solo sabía que algo en aquel hotel no cuadraba.

Y esa sensación fue suficiente para mantenerme leyendo.

El verdadero protagonista es el Hotel Bertram

Esta fue probablemente mi parte favorita.

Christie no utiliza el hotel simplemente como un lugar donde meter a todos los personajes. Lo convierte prácticamente en uno más.

La comida, los empleados, los huéspedes, los salones, las costumbres…

Todo está diseñado para hacerte sentir que acabas de entrar en un pedacito de la vieja Inglaterra.

Y yo encantada de la vida.

Dame mi sillón, mi libro y mis pastitas.

El problema es que estamos en una novela de Agatha Christie y una no puede tomarse el té tranquila.

Porque poco a poco empiezas a preguntarte si el Bertram realmente ha conseguido conservar el pasado…

o si alguien se ha tomado demasiadas molestias para que lo parezca.

Y ahí el hotel deja de ser simplemente bonito y empieza a dar un poquito de mala espina.

Hay menos Miss Marple de la que yo quería

Aquí sí tengo una queja.

Al principio se menciona que Miss Marple acaba de regresar de las Antillas, donde transcurre Misterio en el Caribe, y estas pequeñas conexiones entre libros me encantan.

Pero después Christie me manda a Jane Marple al banquillo durante demasiado tiempo.

Buena parte de la investigación recae sobre el inspector Davy, «el Abuelo», mientras Miss Marple observa desde un segundo plano.

Y perdóneme usted, señor Abuelo, pero yo vine a ver a Jane.

Me faltó esa Miss Marple que va recogiendo pequeños comportamientos y contradicciones hasta que, cuando todos los demás seguimos perdidos, ella ya sabe perfectamente quién hizo qué y probablemente hasta qué desayunó el asesino.

La compensación es que aquí conocemos un poquito más a Jane Marple y menos a Miss Marple detective.

Volver al Bertram despierta recuerdos de su juventud y le da al personaje un punto nostálgico que me gustó muchísimo.

Así que menos detective, sí.

Pero más Jane.

Se lo perdono.

Bess Sedgwick, dame un libro sobre esta mujer

Y después está Bess.

Caballero, qué personaje.

Tiene uno de esos pasados que te hacen pensar que esta mujer ha vivido diez vidas mientras una todavía está intentando organizar la primera.

Es aventurera, impredecible y desde que apareció quería saber qué demonios pintaba en toda aquella historia.

Su hija Elvira funciona casi al contrario. Parece mucho más sencilla, más vulnerable, más fácil de entender.

Pero esto es Agatha Christie.

Aquí el que parece sencillo casi nunca lo es.

¿Vale la pena leer En el Hotel Bertram?

Sí, pero no entraría esperando el típico Christie de cadáver + interrogatorios + sospechosos + revelación final.

Este va por otro camino.

Primero Christie te invita al hotel, te da té y pastitas, te deja acomodarte y después empieza poco a poco a enseñarte que aquello no es ni remotamente tan inocente como parecía.

¿Es de mis favoritos de Agatha Christie?

No.

Me faltó Miss Marple y creo que la resolución tiene una casualidad demasiado conveniente.

Pero después de tantos libros de Christie agradecí muchísimo encontrar uno que todavía consiguiera sorprenderme por su estructura.

Y además el Hotel Bertram me encantó.

Yo me hospedaría.

Probablemente una mala decisión teniendo en cuenta todo lo que acabo de contar, pero cada cual con sus problemas.

⚖️ Veredicto: diferente, acogedor y muy Christie, aunque me faltó más Miss Marple.


🔐 Final explicado de En el Hotel Bertram

⚠️ A partir de aquí hay spoilers.

Si no terminaste el libro, hasta aquí llegamos.

Porque tenemos que hablar de Bess, Elvira y del verdadero negocio que tenían montado en ese hotel tan respetable.

¿Qué escondía realmente el Hotel Bertram?

Pues resulta que nuestras sospechas tenían fundamento.

El Bertram es demasiado perfecto porque, en cierta manera, está representando un papel.

Detrás de toda esa fachada de respetabilidad funciona una organización criminal relacionada con varios de los delitos que la policía llevaba tiempo investigando.

Y esto sí me gustó muchísimo.

Christie consiguió tenerme mirando a los huéspedes cuando probablemente debería haber estado mirando el hotel.

Aquello que parecía simplemente ambientación era parte del misterio.

Bess Sedgwick tampoco estaba allí de adorno

Y aquí mi obsesión con Bess quedó completamente justificada.

Su participación era muchísimo mayor de lo que parecía y su decisión final terminó siendo una de las cosas que más recuerdo del libro.

Bess intenta asumir la responsabilidad por la muerte para proteger a Elvira.

Después de haber abandonado a su hija cuando era pequeña, termina intentando sacrificarse por ella.

Y yo no esperaba que este personaje terminara provocándome precisamente eso.

Y entonces tenemos a Elvira…

Elvira parecía la joven vulnerable alrededor de la cual estaban ocurriendo todas las cosas peligrosas.

Pues no, mi amor.

Aquí Christie vuelve a hacer una de las cosas que mejor se le dan: dejar que tú mismo construyas una idea sobre un personaje para después utilizarla en tu contra.

Y no necesito decir más.

Ahora, Agatha, esto estuvo un poquito cogido por los pelos

Hay una parte de la resolución que no me convenció.

Miss Marple posee información fundamental porque escucha una conversación, o más de una, que los protagonistas no saben que ha escuchado.

Y… bueno.

Funciona.

Pero no es una de esas deducciones de Christie que te hacen querer volver 150 páginas atrás para comprobar todas las pistas que te puso delante y tú, como siempre, ignoraste.

Jane estaba allí.

Escuchó.

Fin.

Y precisamente por eso terminé echando todavía más de menos que tuviera un papel activo en la investigación.

Pero el final abierto sí me gustó

Aquí Christie volvió a sorprenderme.

No terminamos con el clásico «caso resuelto, culpable descubierto, todo el mundo para su casa».

Sabemos lo que ocurrió y quién es responsable, pero la situación de Elvira no queda completamente cerrada.

Y después de tantos finales de Poirot y Miss Marple en los que Christie coloca hasta la última pieza del rompecabezas, esa incertidumbre me gustó.

Al final, esa es la palabra que mejor describe En el Hotel Bertram para mí:

diferente.

Diferente en la estructura, en el papel de Miss Marple, en lo tarde que aparece el crimen y hasta en la forma de terminar.

Y después de 37 novelas de Agatha Christie, que esta señora todavía consiga hacerme pensar «ah, mira, esto no me lo había hecho antes» tiene bastante mérito.

Aunque todavía me queden como 30.

Caballero, ¿en qué momento me metí yo en esto?

¿Lo recomendaría?

Sí.

Especialmente si ya has leído varios Christie y quieres encontrarte algo distinto.

Y ahora quiero saber una cosa: ¿a ti te gustó que Miss Marple estuviera más en segundo plano o también estabas pensando «señor Abuelo, hágame el favor y devuélvame a Jane»?

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Emma Glondys

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