Los ojos son la mejor parte, de Monika Kim: reseña y opinión

Este post puede contener enlaces de afiliado que me reporten comisión sin ningún gasto  adicional para ti.

Los ojos son la mejor parte, de Monika Kim, es uno de esos libros que me ponen en una situación complicada: ¿cómo se lo recomiendo a la gente sin parecer una persona bastante perturbada?

Los ojos son la mejor parte de Monika Kim: reseña y opinión

Los ojos son la mejor parte —Monika Kim

Amazon España · Buscalibre

Porque aquí hay suspense, obsesiones, violencia, canibalismo y unas cuantas cosas que probablemente no quieras imaginar mientras estás comiendo. Pero también hay mucho más detrás de todo eso, y precisamente por ahí fue por donde este libro terminó ganándome.

Así que voy a empezar con la advertencia correspondiente: si no toleras el gore, el canibalismo o las historias bastante perturbadoras, quizás este no sea tu libro. Ahora, si tienes el estómago como yo… pasa, siéntate, que tenemos que hablar.

¿De qué trata Los ojos son la mejor parte?

Ji-won es una joven coreano-americana de 18 años cuya vida empieza a desmoronarse cuando su padre abandona a la familia. De repente, ella, su madre y su hermana tienen que enfrentarse no solo a las consecuencias emocionales de ese abandono, sino también a una nueva dinámica familiar.

Porque la madre no tarda demasiado en comenzar una relación con un hombre americano que entra en sus vidas cuando todavía están intentando entender qué acaba de pasarles. Y digamos que este señor no llegó precisamente para traer paz y armonía al hogar.

Ji-won ya estaba afectada por el abandono de su padre, pero a partir de ahí algo empieza a cambiar dentro de ella. Poco a poco, sus pensamientos y obsesiones toman un camino cada vez más oscuro hasta llevarnos a terrenos muy, MUY perturbadores.

Y hasta ahí te cuento, porque parte de la gracia de este libro está precisamente en observar esa transformación sin saber hasta dónde va a llegar.

Mi opinión sobre Los ojos son la mejor parte

Lo primero que me sorprendió de Los ojos son la mejor parte fue descubrir que detrás de una historia que podría venderse simplemente como “la novela de la chica caníbal” había muchísimo más.

Porque sí, hay canibalismo. No nos vamos a hacer los finos ahora.

Pero lo que realmente me interesó fue todo lo que Monika Kim construye alrededor de Ji-won y de su identidad como joven coreano-americana. La novela habla de una generación criada entre dos culturas: hijos de padres coreanos que han crecido en Estados Unidos y que tienen que encontrar su lugar entre las expectativas familiares, la cultura de sus padres y el mundo americano en el que viven.

Y eso hace que entendamos mucho mejor todo el peso que Ji-won lleva encima.

Tiene 18 años, está intentando estudiar, salir adelante y lidiar con una familia que acaba de romperse porque su padre decidió marcharse. El hombre prácticamente desaparece y ellas se quedan recogiendo los pedazos. Y entonces su madre empieza una relación con un americano que entra en la casa y altera todavía más una dinámica que ya venía bastante tocada.

Vamos, que el momento elegido para añadir otro problema a la colección fue estupendo.

A partir de ahí empieza lo que más disfruté de la novela: ver cómo Ji-won se va transformando.

Y aquí Monika Kim hace algo que me pareció muy efectivo. Lo que ocurre es extremo, sí. Estamos hablando de pensamientos y comportamientos que deberían hacernos salir corriendo en dirección contraria. Sin embargo, la evolución del personaje está construida de una manera tan progresiva que, mientras lees, puedes seguir el camino que la ha llevado hasta allí.

Eso es precisamente lo inquietante.

No estás leyendo simplemente sobre una muchacha de 18 años haciendo barbaridades porque sí. Vas viendo el abandono, la rabia, la presión, las relaciones familiares y todo lo que se va acumulando dentro de ella. Y cuando empiezan a aparecer sus obsesiones más perturbadoras, ya llevas suficiente tiempo metida en su cabeza como para comprender de dónde puede estar saliendo todo aquello.

Comprenderlo, ojo. Aprobarlo ya es otro departamento.

Empieza lento… pero tengan confianza

Aquí sí tengo que hacer una advertencia porque yo misma la sentí mientras leía: Los ojos son la mejor parte empieza despacio.

Las primeras cien páginas aproximadamente tienen un ritmo bastante pausado. La autora dedica tiempo a Ji-won, su familia, su identidad y todas esas pequeñas cosas que después van adquiriendo sentido. Si entras esperando sangre, canibalismo y caos desde la página veinte, probablemente te vas a preguntar cuándo empieza la fiesta macabra.

Pero tengan confianza.

Porque llegó un momento en que aquello cambió completamente para mí. La segunda parte remonta muchísimo el ritmo y terminó convirtiéndose en una lectura que no podía parar.

Y precisamente por eso creo que el comienzo lento funciona. Monika Kim necesita que conozcamos a Ji-won antes de mostrarnos hasta dónde puede llegar. Cuando la historia finalmente se desata, ya estamos demasiado metidos en su cabeza como para mirar hacia otro lado.

Muy conveniente para la autora. Bastante menos conveniente para una lectora que pensaba leer “un ratito” y seguir con su vida.

También me gustó que lo perturbador no estuviera ahí únicamente para provocar. Hay escenas que pueden resultar fuertes y una obsesión bastante particular —el título ya te está dando una pista enorme—, pero debajo de todo eso hay una historia sobre identidad, familia, abandono, racismo y la experiencia de una joven coreano-americana intentando encontrar su lugar.

Por eso terminé recomendándolo. Si solo hubiera sido gore por el gore, probablemente mi opinión habría sido otra. Pero aquí lo desagradable forma parte de algo bastante más interesante.

📌 Veredicto

Perturbador, lento al principio y completamente imparable después: vine por el suspense y terminé mucho más interesada en Ji-won de lo que esperaba.

🔎 ¿Qué vas a encontrar en Los ojos son la mejor parte?

👁️ Una protagonista coreano-americana de 18 años
🇰🇷 Identidad y cultura coreano-americana
🏠 Una familia que acaba de romperse
😒 Un nuevo hombre entrando en una casa donde ya había suficientes problemas
🧠 Una transformación psicológica progresiva
🩸 Violencia y escenas perturbadoras
🍽️ Canibalismo —sí, has leído bien—
🐢 Un comienzo bastante pausado
🔥 Una segunda parte que acelera muchísimo
📖 Una historia que va bastante más allá del impacto y el gore

💬 Te leo en comentarios

Yo tengo bastante tolerancia para las historias oscuras si siento que todo eso tiene una razón de estar ahí. Pero ahora quiero saber de ustedes:

¿Hay algún tema que, por muy bueno que te digan que es un libro, haga que directamente digas “no, gracias”?

Deja un comentario

Emma Glondys

Hola, soy Emma, creadora de una comunidad con miles de lectores en redes sociales. Suscríbete a mi Boletín Semanal gratuito para recibir recomendaciones exclusivas y entrar al sorteo mensual de libro físico