En mitad de la noche empezó como un thriller de desapariciones que me estaba gustando y terminó siendo uno de los mejores thrillers que he leído este año.

En mitad de la noche —Riley Sager
Y lo curioso es que no fue solo por el misterio ni por los dos giros que no vi venir, sino porque debajo de todo eso encontré una historia sobre la culpa, el duelo y la amistad que terminó emocionándome muchísimo más de lo que esperaba.
La premisa de En mitad de la noche ya tenía todo para engancharme: dos niños de diez años duermen en una tienda de campaña en el jardín y, en mitad de la noche, uno desaparece sin dejar rastro. El otro no escucha nada, no ve nada y se despierta solo. Treinta años después sigue viviendo con la culpa de aquella noche y con una pregunta que nunca ha podido responder: ¿qué pasó con Billy?
Índice de contenidos
¿De qué trata En mitad de la noche?
En 1994, Ethan Marsh tenía diez años cuando su mejor amigo Billy desapareció. Los dos estaban durmiendo en una tienda de campaña en el jardín de la casa de Ethan porque eran los años 90 y, por lo visto, los padres todavía dejaban a los niños hacer estas cosas sin llevarlos amarrados por la calle con un cordel.
En mitad de la noche alguien se llevó a Billy. La tienda apareció rasgada justo por el lado donde dormía y Ethan no vio ni escuchó absolutamente nada. Desde entonces ha vivido siendo «el chico que no se llevaron», preguntándose por qué no se despertó y repasando una y otra vez todo lo ocurrido aquella noche.
Treinta años después, Ethan está separado y pasando por una crisis económica, así que regresa a la casa de sus padres en Hemlock Circle. Sus padres ya no viven allí y él termina solo entre las mismas paredes de la casa desde cuyo jardín desapareció Billy. Porque si tienes un trauma de la infancia que todavía no has superado, regresar a vivir al lugar donde ocurrió parece una idea magnífica.
Poco después empiezan a pasar cosas muy raras. Alguien deja pelotas de béisbol en el jardín de Ethan, exactamente como hacía Billy cuando quería llamarlo para salir a jugar aquel verano. Y ahí empieza otra vez la pregunta que Ethan lleva treinta años intentando responder: qué pasó realmente con su mejor amigo.
Mi opinión sobre En mitad de la noche
Este es uno de esos libros en los que cada respuesta hace aparecer muchas más preguntas. La historia alterna entre el presente y 1994, así que vamos conociendo a los niños que vivían en Hemlock Circle antes de la desaparición de Billy y, al mismo tiempo, descubrimos qué fue de ellos cuando crecieron. Y digamos que ninguno salió completamente ileso de todo aquello.
La primera mitad se cocina a fuego lento. Riley Sager se toma su tiempo para reconstruir aquella infancia, las relaciones entre los niños de la cuadra y todo lo que ocurrió antes de la desaparición. A mí me estaba gustando, pero fue a partir de la mitad cuando aquello se descontroló y ya no pude parar. Las últimas cien páginas me las leí prácticamente de una sentada porque cada capítulo añadía una sospecha nueva o destruía la teoría que yo acababa de inventarme.
Y con los sospechosos tuve entretenimiento para rato porque cambiaba de culpable constantemente. Cada vez que pensaba que por fin sabía por dónde iba la cosa, aparecía una pista nueva y allá iba yo detrás de otro personaje. Muy Agatha Christie todo, que ustedes saben que a mí eso me encanta.
Aunque hay una investigación policial, nunca sentí que fuera la protagonista de la novela. Los investigadores quedan bastante relegados a un segundo plano porque el misterio lo vivimos principalmente a través de Ethan, que intenta abrirse camino entre sus recuerdos, las cosas que no consigue recordar bien y las pistas cada vez más inquietantes que empiezan a aparecer a su alrededor.
Riley Sager también juega durante buena parte de la novela con la posibilidad de que esté ocurriendo algo paranormal. Hay escenas bastante siniestras y hubo momentos en los que a mí se me pararon los pelos de punta, pero En mitad de la noche no es una novela paranormal. Sigue siendo un thriller psicológico, solo que utiliza muy bien esa duda para hacerte pensar que quizá en Hemlock Circle está pasando algo bastante más raro de lo que parecía.
La culpa detrás del misterio
Pero más allá de descubrir qué pasó con Billy, lo que terminó quedándose conmigo fue Ethan. Tenía diez años cuando su amigo desapareció y ha pasado más de treinta repasando aquella noche en su cabeza: lo que hizo, lo que dijo, por qué no se despertó y cada pequeño detalle que, según él, podría haber cambiado lo ocurrido.
Esa culpa ha condicionado buena parte de su vida y me pareció uno de los aspectos más interesantes del libro. Ethan creció, pero una parte de él sigue siendo aquel niño que despertó solo dentro de una tienda de campaña y tuvo que continuar su vida sin saber qué había pasado con su mejor amigo.
Por eso la novela terminó siendo mucho más que resolver una desaparición. Entre todas las pistas y sospechas se va colando una historia sobre el duelo, la culpa y la amistad, y cuando vine a darme cuenta estaba mucho más involucrada emocionalmente con estos personajes de lo que esperaba. Yo había venido tranquilamente a descubrir quién se llevó a Billy y terminé llorando a moco tendido. Gracias, Riley.
Esos giros… En mitad de la noche
Leo bastante thriller, así que cada vez cuesta más que un giro consiga sorprenderme de verdad, pero aquí hubo dos que me dejaron con la boca abierta. Y lo que más me gustó fue que, cuando terminé el libro y miré hacia atrás, ambos tenían sentido dentro de la historia.
Para mí ahí está la diferencia entre un giro que funciona y uno que simplemente aparece de la nada para sorprenderte. Riley Sager había dejado las piezas delante de mí, pero consiguió que yo estuviera mirando hacia otro lado. Y claro, después una empieza a recordar detalles anteriores y piensa: pero si estaba ahí, muchacha.
Para colmo, después de tenerme cambiando de sospechoso y de sorprenderme dos veces, todavía le quedaba un final que es un dramón. Así que terminé En mitad de la noche satisfecha con el misterio, sorprendida por los giros y llorando por unos personajes por los que al principio no esperaba sentir tanto.
📌 Veredicto
Uno de los mejores thrillers que he leído este año: empieza a fuego lento, pero termina siendo pura adrenalina, con dos giros que no vi venir. Y para colmo, vine por el misterio y terminé llorando a moco tendido. Tremendo negocio hice.
🔎 ¿Qué vas a encontrar en En mitad de la noche?
🌙 Una desaparición ocurrida treinta años atrás
🏘️ Un barrio lleno de secretos
⏳ Presente y pasado
🧠 Thriller psicológico
👀 Una atmósfera inquietante con tintes paranormales
⚾ Pelotas de béisbol que aparecen misteriosamente
🤨 Muchos sospechosos
🤯 Dos giros que no vi venir
💔 Culpa, duelo y amistad
📈 Un ritmo que va de menos a más
😭 Un final que me emocionó muchísimo más de lo que esperaba
Si te gustan los thrillers con buenos giros…
Si te gustan los misterios sobre desapariciones del pasado que regresan décadas después para ponerlo todo patas arriba, también te recomiendo La verdad sobre el caso Harry Quebert, de Joël Dicker. Otro libro en el que terminé sospechando hasta del que pasaba por allí.
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