Pequeñas mentiras, de Liane Moriarty, es uno de esos rarísimos casos en los que vi la adaptación antes de leer el libro… y terminé enamorada de las dos.

Pequeñas mentiras —Liane Moriarty
Normalmente me pasa al revés. Leo el libro, me monto mi película completa en la cabeza y después llega la adaptación a cambiarme personajes, escenarios y medio argumento. Por eso ya casi ni me preocupo por verlas.
Pero con Pequeñas mentiras pasó algo muy distinto. Primero vi la serie de HBO y me voló la cabeza. Después fui a buscar el libro convencida de que alguna de las dos versiones tenía que decepcionarme. Pues no, y créanme que para conseguir que yo diga eso de una adaptación hay que hacer las cosas muy bien.
Lo que encontré fue una historia mucho más profunda de lo que parece al principio, llena de mujeres que intentan mantener sus vidas bajo control mientras, por debajo de las apariencias, aquello se va complicando cada vez más.
Y hay un crimen.
Porque tampoco vamos a pasarnos de tranquilos.
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¿De qué trata Pequeñas mentiras?
La historia nos lleva a Pirriwee, una comunidad australiana aparentemente perfecta donde conocemos a un grupo de madres cuyos hijos comienzan la escuela primaria.
Está Madeline, impulsiva, divertida y metida en todo; Celeste, hermosa, rica y aparentemente dueña de una vida perfecta; y Jane, una madre joven que acaba de llegar a la comunidad con su hijo Ziggy.
Y digo aparentemente porque en este libro esa palabra es importante.
Desde el principio sabemos que algo grave ha ocurrido durante una actividad de la escuela y que alguien ha muerto, pero Moriarty no nos dice quién. La historia retrocede entonces varios meses para mostrarnos cómo ese grupo de padres llegó hasta allí.
Todo comienza con algo que podría parecer bastante pequeño: durante la orientación escolar, una niña acusa a Ziggy de haber intentado estrangularla. Él dice que no lo hizo. Su madre le cree. La madre de la niña también cree a su hija.
Y ya tenemos el lío armado.
A partir de ese momento comienzan a formarse bandos entre los padres mientras conocemos mejor a estas familias y descubrimos que los problemas de la escuela son solamente la superficie de todo lo que está ocurriendo.
Porque aquí hay matrimonios, secretos, violencia, maternidad, amistades, inseguridades y unas cuantas vidas que se ven perfectas siempre que las mires desde suficientemente lejos.
Mi opinión sobre Pequeñas mentiras
Una de las cosas que más me gustó de Pequeñas mentiras fue precisamente ese contraste entre lo que parece estar pasando y lo que realmente ocurre.
Estamos hablando de padres de niños pequeños, una escuela primaria, actividades escolares, fiestas, cumpleaños y problemas que al principio pueden parecer hasta frívolos. Pero Moriarty utiliza ese ambiente para meterse poco a poco en temas muchísimo más serios.
Y mientras tanto tú sabes que alguien va a morir.
Eso cambia completamente la manera de leer la historia porque cualquier discusión, cualquier comentario o cualquier personaje puede terminar teniendo importancia. Yo estaba intentando descubrir quién había muerto y qué había pasado, pero al mismo tiempo cada vez estaba más metida en las vidas de estas mujeres.
Y ahí, para mí, está lo mejor del libro.
Los personajes.
Madeline fue de mis favoritas. Es impulsiva, divertida, se mete donde probablemente nadie la llamó y tiene esa personalidad que hace que sea imposible ignorarla.
Celeste, en cambio, representa perfectamente una de las ideas centrales de la novela: mirar la vida de alguien desde afuera y pensar que lo tiene absolutamente todo sin tener ni idea de lo que ocurre cuando cierra la puerta de su casa.
Y después está Jane, que llega a Pirriwee cargando con su propia historia y termina metida, casi sin buscarlo, en toda la guerra que se forma alrededor de los niños.
Lo interesante es que Moriarty consigue que estas mujeres no se sientan como simples piezas de un misterio. Sus problemas importan incluso cuando no están relacionados directamente con el crimen. La amistad que se va formando entre ellas terminó interesándome tanto como descubrir quién había muerto.
También me llamó muchísimo la atención el ambiente social de Pirriwee. Yo llevaba años viviendo en Estados Unidos cuando leí el libro y encontré muchas similitudes entre esa clase media-alta australiana que retrata Moriarty y ciertos ambientes que había visto aquí: las apariencias, la competencia entre padres, las casas perfectas, los niños perfectos, las vidas perfectas…
Perfecto todo, caballero.
Hasta que empiezas a mirar un poquito más de cerca.
Y eso es precisamente lo que hace el libro.
Moriarty va quitando capas y mostrando que detrás de toda esa perfección hay matrimonios que no funcionan como parecen, heridas del pasado, violencia doméstica, inseguridades y personas haciendo lo que pueden para que nadie descubra lo que realmente ocurre en sus vidas.
Otro recurso que me gustó mucho fueron las pequeñas intervenciones de otros padres y vecinos. Mientras avanza la historia aparecen comentarios sobre lo ocurrido y cada uno cuenta su versión. Unos exageran, otros juzgan y otros claramente no tienen ni idea de lo que están hablando, pero opinan igual.
Vamos, una comunidad de vecinos funcionando con total normalidad.
Esos comentarios además mantienen presente el misterio: sabemos que algo terrible ya pasó y vamos recogiendo pequeñas pistas mientras nos acercamos al descubrimiento.
Y después está la serie.
Como la vi primero, cuando leí el libro ya tenía las caras de Nicole Kidman, Reese Witherspoon y Shailene Woodley metidas en la cabeza. Normalmente eso podría molestarme, pero aquí no. Me sorprendió muchísimo lo fiel que era la adaptación en muchos aspectos y lo bien que habían trasladado la esencia de los personajes.
Eso sí, la serie cambia el escenario de Australia a California, pero la historia funciona perfectamente allí.
Y voy a decir algo que no digo casi nunca: hubo cosas del desenlace de la adaptación que incluso me gustaron más.
Sí. A mí. La que normalmente está mirando la pantalla pensando por qué tenían que cambiar lo que ya funcionaba en el libro.
Pero si dejamos la adaptación aparte, Pequeñas mentiras funciona perfectamente por sí sola porque el crimen termina siendo casi la excusa para entrar en la vida de estas mujeres. Yo quería saber quién había muerto, claro, pero terminé mucho más interesada en descubrir qué escondía cada una.
Y eso no me pasa con cualquier thriller.
📌 Veredicto
Un thriller psicológico que me atrapó por el misterio, pero se me quedó por sus personajes, sus secretos y todo lo que esconde detrás de unas vidas aparentemente perfectas.
🔎 ¿Qué vas a encontrar en Pequeñas mentiras?
🏡 Una comunidad donde las apariencias importan demasiado
👩👩👧 Amistad entre mujeres
🎒 Padres, niños y dramas escolares
🤫 Secretos familiares
💔 Matrimonios muy distintos de lo que parecen
⚠️ Violencia doméstica
👀 Mucho juicio entre vecinos
🗣️ Chismes, versiones y medias verdades
💀 Un crimen que conocemos desde el principio
🧩 La pregunta constante de quién murió y cómo
📺 Una adaptación televisiva que sí vale la pena
💬 Te leo en comentarios
¿Te ha pasado alguna vez que una adaptación te guste tanto como el libro?


